Capítulo 72 —Que sea feliz
Narrador:
El consultorio olía igual que siempre. Alcohol, papel y silencio.
Cédric empujó la puerta con el hombro, entró sin prisa y dejó las llaves sobre el escritorio. La carpeta seguía allí. Exactamente donde Margot la había dejado semanas atrás. Ni un centímetro movida. Como si lo esperara.
Se dejó caer en la silla con un suspiro. Se pasó una mano por el rostro, luego por el cabello. Los dedos se quedaron en la nuca unos segundos, como si el contacto pudiera ordena