En una escala del uno al diez ¿cuántas ganas tienes de follarme ahora mismo?”
Las palabras se repitieron dentro de la cabeza de Brooke una y otra vez antes de que tuviera tiempo a reaccionar ¿Cómo Esteban podía llegar a ser tan insolente? ¿Qué le hacía pensar que ella quería estar con él? Lo estaba, pero era imposible que él lo supiera ¿cierto?
—Menos 100 mil y multiplicado por infinito —respondió ella entre dientes haciendo un esfuerzo sobrehumano para que su voz no saliera temblorosa.
Su