40. SOR CARIDAD
Nos quedamos en silencio observando la escultura. Contrario a mí, que no poseía ninguna experiencia amorosa. Sor Caridad había sufrido por causas de un amor imposible.
—Nunca nos has dicho sobre tu amor, hermana Caridad—dijo Sor Inés.
—Vamos a sentarnos y se los contaré — y ya lo hacía en los bancos, yo me demoré, pero al final me senté a su lado.
—Pues mi historia es tan trágica como la de esta escultura, ni no, más. —Comenzó contando. — Cuando estaba por cumplir mis dieciséis años, mis pad