286. ESPERA
Definitivamente ese no era mi Julián y al parecer se había olvidado de todo lo anterior. ¿Qué iba a hacer ahora?
—Señorita Ángel —Comenzó a hablar al tiempo que me separaba de su cuerpo con delicadeza para mirarme a los ojos. —Si todo sale como esperamos, le agradeceríamos mucho que hiciera eso por nosotros, e incluso esperaríamos en esta forma que estamos para acompañarla en su viaje hasta nuestra tierra, y allí que sean los sacerdotes nuestros quien nos den el descanso.
Lo observé en silenc