271. PARA SIEMPRE
Nos miramos con amor, sintiendo que nuestro amor era realmente poderoso, aún cuando nos ponía estas enorme pruebas.
—¿Y qué quieres que hagamos? No he encontrado la manera de separarme del Capitán, y créeme lo he buscado. No soporto que te bese, que te toque con sus manos. Pero no me queda otra solución que aceptar lo que no ha mandado la vida. Lo único que puedo hacer para librarte de ese desconcierto, es desaparecer yo.
—¡No, no amor! Deseo que te mantengas en mi vida presente, y en mi futu