224. EL DUQUE
Después de hablar con mi Julián un momento, rápidamente pude notar como sus ojos cambiaban para un azul claro, dándome apenas cuenta de que era el capitán que regresaba a tomar posesión de su cuerpo. Comprendiendo que lo que me decía Julián era verdad, le estaba haciendo imposible dominar por completo a la voluntad de Luis Manuel.
Giró su cabeza mirando a su alrededor como si no comprendiera, qué hacía allí en mi habitación. Para disimular volví a abrazarlo con fuerza diciéndole que estaba