221. EL PRETENDIENTE
Todo eso lo había escuchado desde la puerta donde me había quedado, y también vi como le daba la mano para que subiera, no sin antes dirigirme una mirada de odio y al mismo tiempo, me pareció verla sonreír.
Los vi alejarse mientras regresaba a donde estaban todos los demás. En leves palabras expliqué quién era sin mencionar la relación con el capitán. No había terminado de desaparecer el carruaje rumbo al pueblo, cuando vimos entrar otro de carga, pero que enseguida conocimos, era el del Duqu