21. SUSTO
Luego de lavar mis dientes, y como no pretendía salir más, me puse un juego de dormir cómodo y con todas las hojas a mi lado en mi cama, me dispuse a seguir con la agradable lectura. Lo había dejado donde ya habían escogido su terreno. Lo encontré muy pronto y seguí.
…. Ya fuimos a la prefectura a inscribir nuestras tierras, y también a buscar cosas que nos hacían falta. Por suerte esta vez fue un poco más fácil por el camino que trazamos al venir. La tala de los árboles, uno por uno con un hac