174. ¿O IMAGINACIÓN?
Volvió a tomarme en sus brazos, y como si de una pluma se tratara, subió corriendo las escaleras. Aunque había terminado el temporal, todavía llovía un poco y la humedad reinante era muy fuerte, haciendo que me estremeciera por el frío. A pesar de haber corrido, pude ver y escuchar al ser monstruoso que me perseguía, siguiéndonos por el pasillo hasta que entramos en nuestra habitación. El sueño ante el miedo se había alejado de mí.
—Creo que voy a leer un poco, del susto se me ha quitado el s