Durante todo el día Emily se mostró distraída, y al mismo tiempo distante con Noah; no era para menos luego de las palabras de William, aquella presión había arruinado la poca tranquilidad que había en ella.
Emily estaba segura de sus sentimientos, estaba entre la espada y la pared, amaba con todas sus fuerzas a Noah, pero a su vez no quería perder a su madre y a su hermano.
—Debiste quedarte en casa cariño, la presión que hay aquí es tanta que se puede notar en tu rostro que no aguantas más,