En medio de aquella terrible tempestad Emily se sentía a salvo, a su lado se encontraba la persona que menos imaginó, iba camino a casa, a cada instante fijaba la mirada en ella cerciorándose que su integridad estuviera intacta.
—Por fortuna el trabajo en la oficina se complicó, tuve que quedarme más tiempo de lo habitual, precisamente estaba pensando en ti, y aunque no lo creas te llegué a envidiar al imaginar que estabas bajo las sábanas.
»Lo que menos llegué a imaginar era que estabas... Es