En medio de la confusión, Emily se llenó de valor, tomó el teléfono móvil y se puso en contacto con William, luego de insistir unas cuantas veces finalmente le respondió.
—¿Qué quieres?, estoy ocupado —respondió William de manera prepotente.
—Hola William, necesito hablar contigo...
—Ahora no puedo —la interrumpió.
—William es importante, por favor necesito que me escuches, preferiría que lo habláramos lejos de la empresa, si alguien llega a escuchar lo que te tengo que decir tus planes habrán