La puerta se abrió de un solo golpe, ahí estaba él, Noah Parker con su rostro cargado de arrogancia, resopló con fuerza observándola fijamente, dando pasos cortos mostrando seguridad de sí mismo.
Emily se mostraba bastante nerviosa como si no hubiese sido suficiente con lo que acababa de suceder con William, ahora tenía que lidiar con el genio de mierda que Noah traía.
—¿Qué estás haciendo aquí, acaso intentas dejarme en ridículo frente a los invitados? —Noah le reclamó, una fina lágrima rodó