Luego de haber visitado a su cuñado, Noah necesitaba ver a Emily y a su hijo, no tendría de otra salida más que arriesgarse, al llegar a la mansión el personal lo reconoció sin poner resistencia le permitieron el paso.
Al llegar al patio sus ojos se humedecieron, ahí estaban las dos personas que más amaba, su hijo caminaba detrás de una pelota, mientras que Emily lo acompañaba con una sonrisa en el rostro observando a su pequeño.
Noah se llenó de valor y caminó directo a ellos, Emily al darse