9| Hacer lo que hay que hacer.
Val caminó detrás de la mujer hacia la sala, toda la casa la sintió en un silencio sepulcral. Su madre biológica tenía el gesto apretado y Val dudó.
«¿Me descubrió? » se preguntó asustada.
Cuando ambas se sentaron en el mueble ancho la mirada de la mujer se suavizó y Val pasó saliva.
— Quiero que disculpes a mi hija — le dijo — es una muchacha voluntariosa, de verdad quiero que nos disculpes. Me enteré de lo que pasó con mi esposo el viernes cuando te regañó por entrar a su oficina, no quier