27| No me dejes.
Cuando Val salió a la calle y se encontró sola, no pudo aguantar las ganas terribles que tenía de llorar, y lo hizo, sentada en las bancas de un parque solitario a esas horas de la mañana, y lloró todo lo que debió haber llorado en su vida y en toda la vida que le quedaba.
Cuando no lloraba pasaba largos ratos mirando un punto fijo en el suelo intentando entender las razones que llevaron a Gael a traicionarla de esa manera, de mentirle tan descaradamente.
Un año había pasado a su lado, y aunq