Narra Liora...
Mia se cepillaba el cabello mientras parloteaba otra vez. Al principio pensé que era una loba callada, pero resultó que se soltaba en cuanto entraba en confianza contigo.
Era extraño lo reconfortante que resultaba su manera de llenar el silencio. Nunca había conocido a alguien capaz de hablar saltando de un tema a otro apenas deteniéndose para respirar.
Esa noche hablaba del castillo. Del baile de bienvenida. Estaba emocionadísima.
—¡Quién lo diría! —decía—. ¡Vamos a celebrar