La pantalla quedó en negro.
El silencio en la habitación era tan profundo que nadie se atrevía a moverse.
Valeria seguía mirando el monitor, como si esperara que su madre volviera a aparecer en cualquier momento.
Pero el video había terminado.
Sofía fue la primera en hablar.
—Eso… cambia todo.
Santiago se pasó una mano por el rostro.
—Alejandro Vega está muerto. Todos lo saben.
Mateo negó lentamente.
—No todos.
Adrián miró la computadora.
—Helena no habría dicho algo así sin pruebas.
Valeria se