Irina luego de haber ingresado al baño, se paró frente al espejo, no podía creer lo que había acabado de hacer, se sentía sucia, aún dudaba si en verdad lo había hecho, sus mejillas se ruborizaron sintiendo vergüenza.
Luego de lavarse, absorbió los residuos de agua que habían quedado sobre su piel, colocó una bata sobre su cuerpo y salió meneando su trasero, por supuesto el corazón palpitaba rápidamente, ella no era tonta y sabía que estaba jugando con juego, juego que sería capaz de destruirl