Capitulo 38

Arelis escucho las trompetas y el bullicio de la gente, aquello solo podía significar una cosa; Erick había regresado. Sonrió emocionada mientras bajaba las escaleras hasta el salón principal del a castillo, cruzo el lugar con prisa hasta la puerta dispuesta salir pero Sinor la detuvo.

-Arelis debemos decirte algo- dijo muy serio el guardián mientras entraba seguido de Judasan. Arelis se sentía impaciente por ver a

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