Quien lidera la guerra. Parte 1.
Narra Vincent:
El motor de la camioneta devoraba los kilómetros de la carretera con una monotonía que, lejos de calmarme, parecía martillar mis sienes con cada revolución.
Salir de las tierras de la manada Aquarius con las manos vacías no era un fracaso cualquiera; era un recordatorio humillante de que mi peso político se estaba desvaneciendo. El Alfa Camus había sido educado, sí, pero su negativa a intervenir fue un muro de agua que no pude derribar, sin importar cuántos argumentos o amenazas