Cap. 66
Pov Lilian
Trago saliva con dificultad mientras sostengo su mirada. Sus ojeras me sorprenden. No son leves, no son de alguien que solo durmió mal una noche. Son profundas, marcadas como si no hubiera dormido en días — y probablemente no lo ha hecho. —
—¿Qué quieres? — pregunto al fin, intentando mantener la calma.
Su ceja se arquea apenas, como si mi pregunta fuera absurda.
—¿No puedo pasar el rato con mi esposa? — responde con total naturalidad.
Mi corazón tropieza al escuchar esa palabra.
Esp