Capítulo 94. Sospechas
Habían quedado tan cansados, luego de la sesión de sexo, que terminaron quedándose dormidos lo que quedaba de noche.
La larga charla que Adrian había querido tener con Elena tuvo que esperar no solo a que se despertaran esa mañana, sino a que desayunaran y compartieran un rato con los trillizos, quienes cada vez se mostraban más agitados a medida que se acercaba el día en que harían su reunión social en la mansión.
Adrian escuchaba fascinado como debatían cada detalle del «evento» que pensaban