Capítulo 47. Misión de rescate.
Al caer la noche, luego de que los trillizos cenaran, Elena se encerró en su habitación para prepararse para la fiesta. Después de balarse y maquillarse, sacó del armario los dos vestidos de diseñador que Mónica había comprado años atrás y los puso sobre la cama para admirarlos. Ambos eran dos hermosas obras de arte, pero ella se decantó por el rojo, que contaba con un escote muy sensual y le quedaba ajustado al cuerpo como si fuese parte de su piel.
Aquel había sido el que más le había encanta