Capítulo 41. Reclamos.
Elena sintió un cambio en el ambiente de la mansión apenas cruzó el umbral. No fue por causa de un sonido o alguna palabra, sino por una tensión invisible que se sentía en el aire, como si fuese la humedad antes de una tormenta.
Charles la esperaba en el vestíbulo con el gesto rígido.
—Señorita Reed, el señor McGrath está en su despacho. Quiere verla.
—¿Adrian regresó? —preguntó alarmada. Se suponía que él no llegaría a casa sino hasta la noche.
El mayordomo no respondió, solo hizo una venia y