Capítulo 34. La sorpresa de la noche.
Anna se miró en el espejo de su habitación, estaba lista para la fiesta de cumpleaños de su cuñada. Se había puesto un vestido largo de color rojo incrustado de diminutas piedras negras que le daban un toque elegante. Su cabello había ido recogido en un moño alto que dejaba su esbelto cuello descubierto y mostraba el escote en todo su esplendor. El vestido se moldeaba a su cuerpo mostrando su barriga y los senos voluptuosos que el embarazo le había dejado.
Estaba retocando el labial que la esti