Capítulo 16. La venganza es un plato que se sirve frío
Marcos salió de la comisaría con Anna en brazos, a medida que avanzaban por las oficinas las personas los miraban con curiosidad, y algunas con una sonrisa. Estaba tan aliviado de haber podido probar la inocencia de Anna que su rabia hacía ella había desaparecido.
Había estado furioso cuando se enteró de que había ido a encontrarse con Casandra, que había desobedecido una orden tácita de no relacionarse con esa mujer. Pensó que estaba en ese lío por haberse rebelado a sus órdenes. Sin embargo,