75. Confesión.
— Dime, ¿por qué no pudiste amarme como yo te amo? — esa fue la pregunta que me había hecho Máximo, y se había quedado flotando en el aire. Porque yo no tenía una respuesta para eso.
¿Por qué no me había enamorado de él? La verdad no lo sabía. Sinceramente, ni siquiera lo había intentado. Mis emociones tan turbadas no me permitieron verlo de esa forma. Después de todo lo que había pasado con Santiago, era imposible que yo me fijara nuevamente en alguien. Pero habían pasado muchos años, y Máxi