Cap. 208: Una esposa fugitiva. Un abogado prohibido.
Cap. 19: ¡Necesito su ayuda!
Aria se colgó la mochila al hombro justo cuando el timbre sonó. Frunció el ceño, sorprendida. Luisana no le había dicho que esperaba a alguien.
Se acercó con cautela, miró por la mirilla y su corazón dio un vuelco.
Era Axel. Dudó un segundo, pero finalmente giró el cerrojo y abrió.
—¿Se le ofrece algo, señor Montgomery?
—Perdón por la sorpresa —dijo él, con una sonrisa sincera y las manos en los bolsillos—. Creo que olvidé algo importante anoche, unos gemelos de or