Cap. 183: Una noche con el jefe. Un bebé inesperado.
Cap. 23: No vuelvas a subestimarte.
Marie salió del edificio con pasos firmes, aunque su corazón seguía latiendo con fuerza. El viento de la mañana le despeinó algunos mechones, pero no le importó. Sentía la cabeza caliente, pero el alma... tranquila.
Al acercarse al auto, April abrió la puerta.
—¿Y bien? —preguntó, sin rodeos, con el ceño fruncido de curiosidad.
Marie se sentó, cerró la puerta y se dejó caer contra el respaldo. Soltó un suspiro largo, de esos que arrastran cansancio, tensión…