Cap. 16: Acorralada.
April levantó la cabeza de golpe. Su respiración se detuvo, su mente se quedó en blanco.
—¿Qué?
Nathan dio otro paso, reduciendo la distancia entre ellos. No la tocó, no la forzó, solo la dejó procesar sus palabras.
—Es la única manera de mantenerte a salvo, a los niños a salvo. Si legalmente son míos, nadie podrá quitártelos.
April sintió el mundo tambalearse. Sabía que Nathan era un hombre calculador, pero nunca imaginó que llegaría a esto.
—Tú… —susurró, tratando de encontrar las palabras—.