Cap. 147: Puede tener el mundo… pero conmigo.
Pasaron unos días, y la calma no regresó del todo. Logan visitaba a los niños cada tarde. Jugaba con ellos en el jardín, les contaba cuentos al atardecer, los escuchaba con atención mientras le mostraban dibujos o intentaban explicarle sus juegos nuevos. Pero cuando se acercaba a April, cuando intentaba quedarse con ella una noche más, cuando su mirada se volvía suplicante y su voz bajaba al mínimo, ella se limitaba a decirle con firmeza que no. Que aún no. Ni siquiera le abría la puerta de su c