Odell abrió la puerta.
"¡Odell!". Tara entró corriendo con los ojos llorosos.
Intentó arrojarse a sus brazos, pero él la detuvo agarrándola por los hombros.
Le preguntó: "¿Qué haces aquí?".
Sintiéndose agraviada, Tara dijo: "Te llamé pero no contestaste. Me preocupé tanto que vine a buscarte".
Odell frunció los labios.
Tara miró entonces a Sylvia sorprendida. Preguntó: "Odell, ¿qué haces aquí con ella?".
Antes de que Odell pudiera decir una palabra, Sylvia se burló y dijo: "Vinimos