Caprice se encontró asfixiada bajo una presión abrumadora, lo que la llevó a estirar el cuello como un pájaro. La voz de Liam rompió el silencio, reconociendo la singularidad de Caprice.
A pesar de que ella murmuraba sobre querer demostrar su valía, Liam respondió pellizcándole las mejillas, restringiendo cualquier intento de alejarse. Permaneciendo quieto, los ojos de Caprice se llenaron de lágrimas ante la severa reprimenda que siguió.
Liam criticó su decisión de trabajar para una empresa