Madame Stockton entró en el dormitorio de Julie, pero no encontró señales de ella.
—¿Julia? —ella gritó.
No hubo respuesta.
Al notar la luz que emanaba del camerino, se acercó con cautela.
Al entrar, vio que la cortina estaba abierta, revelando una puerta cerrada. Este descubrimiento inesperado la sorprendió.
—¿Por qué hay una puerta aquí? —ella murmuró. Lentamente, se acercó y presionó sus palmas contra su superficie.
…
La noche estaba fría.
Julie y Mia corrieron hacia el borde