Sherry miraba a John.
Sólo cuando la colocaron en la cama se dio cuenta de que estaban en la habitación de John y no en la suya.
Intentando levantarse apresuradamente, se movió erráticamente, pero terminó aterrizando torpemente, cayendo al suelo sobre sus nalgas.
John se agachó a su nivel, sonrió y preguntó:
—¿Adónde vas con tanta prisa?
Sonrojándose, Sherry respondió:
—Voy a encontrar a Caprice.
—Ella está dormida. Wanda la está mirando —informó.
Se quitó el abrigo y el suéter,