—Jejeje —Sherry no pudo contener la risa.
John, que estaba parado a su lado, tampoco pudo evitar reír.
Solo la cara de Odell estaba sombría.
Muy pronto Isabel sintió el aura que emanaba de su padre. Bajó la cabeza y murmuró:
—Fuiste tú quien intimidó a otro primero. Empujaron la cabeza del otro en el agua fangosa. No solo lo intimidaron, sino que le dijeron que se pusiera de rodillas y rogara y los llamara “papi”. Eran tan malos que ella solo quería darles una lección.
Sylvia preguntó