Cuando sus padres regresaron, Iris acompañó a su madre para llevar a las mascotas de Kitt a la habitación de este, riendo cuando sus padres parecieron bastante impresionados porque la gata y los gatitos no le hayan hecho ni un rasguño y se acurrucaran felizmente en sus brazos.
Siempre le gustaron los animales, pero cuando le preguntó a sus padres sí podía tener un gatito su papá le dijo las razones lógicas de porque eso era mala idea y ella desistió y no volvió a pedir ninguna otra mascota como