Afortunadamente Ethan llegó a ver en qué dirección corrió Kate, así que logró alcanzarla rápidamente.
Se preocupó más al no ver al niño por ningún lado. Parecía ser que corría muy rápido.
—¡¿Dónde está?! —le preguntó angustiado mientras corrían.
Kate lo miró extrañada, antes de fruncir el ceño.
Dudó un momento, pero finalmente habló:
—No lo sé —exclamó preocupada—. No lo sé… pero él no es tonto. Irá a un lugar que conozca. Puede ser a la plaza, a la clínica Quincy, que es donde trabajo o a la