Kate rodó los ojos al ver a su ex marido desmayarse por la noticia, se inclinó sobre él, lo hizo sentarse y le dio una buena bofetada que lo hizo despertarse de inmediato.
—Ka… Kate… E… estás… De ve... verdad e… e... estás… De verdad estás... estás...
—Embarazada, sí, sí, ya deja de tartamudear, Dios santo. —Negó con la cabeza, sentándose en su cama con un profundo suspiro—. También me tomó por sorpresa, parece que mi periodo vino de adorno la última vez. Necesitamos un término que sea lo co