Mundo ficciónIniciar sesiónMi cuerpo dolía y sentía que ya no podía mantenerme en pie, pero, cuando la vi desplomarse, fue como si en mi mente matara a todos los que causaron esto y mi cuerpo ignorara sus propias heridas, para darme la energía para correr hacia mi mujer e hijos.
—¡Aitana! ¡Niños! — grito intentando que ello los despierte, pero, no era posible. Sobre sus cuerpos, había polvo y era Aitana quien tenía un fragmento del metal de l






