24. Estrategias
LUCIANA
—¡Los señores Cavani!.
Yo no sé cómo es que no me ha dado un infarto cerebral, desde hace meses mi vida ha cambiado de una manera inimaginable, la gran mesa de la junta directiva de esta empresa luce muy parecida al inicio del año con la tremenda diferencia que ahora hay un nuevo miembro, uno que toma mi mano con firmeza, dejándome ver cómo pasa la lengua por sus labios que tienen mi labial y caminando conmigo para jalar una silla.
No culpo a las personas que aún me miran con recelo,