18. Al lado de tu esposo
LUCIANA
—Pues yo no, Leónidas dijo algo y si se trata de respetar este maldito infierno llamado acuerdo con este objeto, no me harás regresar ahí. ¡No lo acepto!.
Grito como quizá nunca lo he hecho en mi vida por ser demasiado obediente, sin embargo, la impulsividad que tengo me hace pelear sin medir las consecuencias de mis actos y me preguntó que le hice a Dios para que todo me salga tan mal.
La respuesta está ahí, la cara molesta del hombre con el que me case por despecho, por estúpida, e