Lugh volvió a casa, antes de bajar del auto recibió una llamada, respondió.
—Hola.
—¿Habla el señor Lugh Ackerman?
—Sí.
—Le llamo de la agencia del señor Peterson, por desgracia el señor Peterson falleció anoche, hubo un asalto en la carretera de vuelta a GreenBlue. La policía está investigando el incidente.
Lugh tuvo un escalofrío.
—¡Dios mío!
—Sé que el señor Peterson tenía negocios con usted, por ahora, se detendrán todos los trabajos que él tenía, pero después, podremos renovarlo, le