Kate le miró incrédula, pero al ver que su padre hablaba en serio, sonrió.
—No hay nada que no haría por ti, papá.
—Vuelve cuando lo hayas matado, y arreglaremos el hecho de que pueda salir de aquí, y escúchame bien, niña.
—Kate.
—Como sea, no lastimes a Marbella, o yo mismo te destrozaré a ti.
Kate sintió rabia, sus ojos brillaron, pero no pudo oponerse a ese hombre, asintió.
***
Lugh entró a su despacho, Celestia fue con él.
—No puedes tratar así a Denzel, sé que él se ha equivocado,