—¿Te volverías a casar conmigo? Te amo, y sé que me equivoqué tanto, cada día rezo a Dios para demostrarte que perdonarme es la mejor decisión de tu vida, trabajo en ser mejor para ti, para nuestros hijos, quiero ser tu esposo hasta el último día de mi vida, Marbella, en el pasado fui un cobarde, quiero ser tu héroe favorito, pero una sola palabra tuya bastará para enviarme al cielo o al infierno, justo ahora.
Los ojos de Marbella estaban cubiertos de lágrimas, era la primera vez que esas lágri