—¡Marbella, abre la puerta!
La voz se coló a sus oídos, respiró profundo, ella conocía esa voz, pensó que nunca podría olvidarla.
Abrió los ojos, y la puerta, salió de ahí, se encontró con él, fijamente.
—¡Lugh! —exclamó feliz de verlo de nuevo.
—¡¿Qué están diciendo?! ¿Es una especie de broma? —exclamó la abuela Delia, mirándolos con ojos grandes.
—Ninguna broma, abuela, estoy vestida de novia, hoy voy a casarme, es lo que haré —dijo Cory afianzándose a la mano de Niall.
—Hijo… ¿Qué haces