Lugh consoló a Celestia.
—Papi, ¿crees que Noli siga siendo mi amiga?
—Lo juro, mi amor, Noli seguirá siendo tu mejor amiga.
Celestia abrazó a su papá.
Luego se recostó, la noche había llegado, la niña se quedó dormida.
Lugh salió de la alcoba, se encontró con Vanessa, él la tomó del brazo con fuerza, la miró con odio.
—¡Te lo advierto! Irás a pedir disculpas, tus pastelitos fueron los que hicieron enfermar a muchos niños, pagarás sus servicios médicos de tu propio dinero.
—¡No lo haré!