Capítulo 39: Si de verdad me amaras.
Marbella se alejó de inmediato.
—¡Eres una desvergonzada! ¿Cómo te atreves? —Vanessa alzó la mano, quiso abofetear el rostro de Marbella, pero Lugh la detuvo al instante.
—¡No te atrevas a tocarla! ¿Recuerdas que no eres nada en mi vida, Vanessa? No eres mi esposa, ni nada, solo la madre de mi hija, así que no te atrevas a hacer una escena, y vete —sentenció con rabia
Vanessa le miró incrédula, sus ojos se llenaron de lágrimas.
Marbella tenía una sonrisa que le pareció de venganza, Vanessa s