Los ojos de Denzel se abrieron, miró a los hombres frente a él y a la mujer a su lado desnuda, apenas cubierta por una manta.
—Yo…
—¡Vístanse, m*****a sea! —exclamó Lugh y salió de la cabaña, seguido por Edward.
Ambos caminaron unos pasos a través del bosque.
Lugh solo sentía el retumbar en su corazón con gran fuerza, miró el árbol de magnolia, al menos eso lo calmó.
—Volveré a la mansión, los veré allá, necesito hablar con Marbella, antes de perder mi cordura.
Lugh volvió con Edward a la